miércoles, 30 de diciembre de 2009

Los músicos de Bremen




Érase una vez un asno que, por desgracia, se quedó sin trabajo. Era muy viejo y por lo tanto ya no podía transportar sacos de cereales al molino. Pero aunque era viejo, el asno no era tonto. Se decidió irse a la ciudad de Bremen, donde pensó que podrían contratarlo como músico municipal. ¡Y dicho y hecho!

El asno abandonó la granja donde había trabajado durante años y emprendió un viaje hacia Bremen.


El asno había caminado ya un buen rato cuando se encontró a un perro cansado por el camino. Y le dijo:


- Debes estar muy cansado, amigo


Y le contestó el perro:


- ¡Ni que lo digas! Como ya soy viejo, mi amo quiso matarme, pues dice que ya no sirvo para la casa. Así que decidí alejarme rápidamente. Lo que no sé es qué podré hacer ahora para no morirme de hambre.


- Mira - le dijo el asno. A mí me pasó lo mismo. Decidí irme a Bremen a ver si me contratan como músico de la ciudad. Si vienes conmigo podrías intentar que te contratasen a ti también. Yo tocaré el laúd. Tú puedes tocar los timbales.


La idea le gustó al perro y decidió acompañar al asno.

Caminaron un buen trecho cuando se encontraron a un gato con cara de hambriento, y le dijo el asno:


- No tienes buena cara, amigo


Al que le contestó el gato:


- Pues ¿cómo voy a tener buena cara si mi ama intentó ahogarme porque dice que ya soy demasiado viejo y no cazo ratones como antes? Conseguí escapar, pero ¿qué voy hacer ahora?


- A nosotros, -le dijo el asno, nos ha pasado lo mismo, y nos decidimos ir a Bremen. Si nos acompañas, podrías entrar en la banda que vamos a formar, pues podrías colaborar con sus maullidos.


El gato, como no tenía otra alternativa, aceptó la invitación y se fue con el asno y el perro.


Después de mucho caminar, y al pasar cerca de una granja, los tres animales vieron a un gallo que cantaba con mucha tristeza en lo alto de un portal. Y le dijo el asno:


- Debes estar muy triste, amigo.


Al que le contestó el gallo:


- Pues, en realidad estoy más que triste. ¡Estoy desesperado! Va a ver una fiesta mañana y mi ama ha ordenado a la cocinera que esta me corte el cuello para hacer conmigo un buen guiso. Y le dijo el asno:


- No te desesperes. Vente con nosotros a Bremen, donde formaremos una banda musical. Tú, con la buena voz que tienes, nos será muy útil allí.


El gallo levantó su cabeza y aceptó la invitación, siguiendo a los otros tres animales por el camino.


Llegó la noche y los tres decidieron descansar un poco en el bosque. Se habían acomodado bajo un árbol cuando el gallo, que se había subido a la rama más alta, avisó a sus compañeros de que veía una luz a los lejos.


El asno le dijo que podría ser una casa y deberían irse a la casa para que pudiesen estar más cómodos. Y así lo hicieron.


Al acercarse a la casa averiguaron que la casa se trataba de una guarida de ladrones. El asno, como era el más alto, miró por la ventana para ver lo que pasaba en su interior.


- ¿Qué ves?, le preguntaron todos.


- Veo una mesa con mucha comida y bebida, y junto a ella hay unos ladrones que están cenando, les contentó el asno.


- ¡Ojalá pudiéramos hacer lo mismo nosotros! -exclamo el gallo.


- Pues sí - concordó el asno.


Los cuatro animales se pusieron a montar un plan para ahuyentar a los bandidos para que les dejaran la comida. El asno se puso de manos al lado de la ventana; el perro se encaramó a las espaldas del asno; el gato se montó encima del perro, y el gallo voló y se posó en la cabeza del perro. Enseguida, empezaron a gritar, y de un golpe, rompieron los cristales de una ventana. Armaron tal confusión que los bandidos, aterrorizados, salieron rápidamente de la casa. Los cuatro amigos, después de lograren su propósito, hicieron un verdadero banquete. Acabada la comida, los cuatros apagaron la luz y cada uno se buscó un rincón para descansar.


Pero en el medio de la noche, los ladrones, viendo que todo parecía tranquilo en la casa, mandaron a uno de ellos que inspeccionara la casa. El enviado entró en la casa a oscuras y, cuando se dirigía a encender la luz, vio que algo brillaba en el fogón. Eran los ojos del gato que se había despertado. Y sin pensar dos veces, se saltó a la cara del ladrón y empezó a arañarle. El bandido, con miedo, echó a correr. Pero no sin antes llevar una coz del asno, ser atacado por el perro, y llevar un buen susto con los gritos del gallo.


Al reunirse con sus compañeros, el bandido les dijo que en la casa había una bruja que le atacó por todos lados. Le arañó, le acuchilló, le golpeó, y le gritó ferozmente. Y que todos deberían huir rápidamente. Y así lo hicieron todos.

Y fue así, gracias a buen plan que habían montado los animales, que los cuatros músicos de Bremen pudieron vivir su vejez, tranquila y cómodamente, en aquella casa.





FIN

jueves, 24 de diciembre de 2009

Quién fue Papá Noel




¿Quién es este señor regordete, tripudo, con una blanca y larga barba, y que se viste de rojo?






Por todo el mundo, Papá Noel es reconocido por distintos y variados nombres. Es también llamado de San Nicolás, Santa Claus, Viejito Pascurero, Padre hielo,… nombres que varían mucho según el idioma de allí donde visite Papá Noel en la Nochebuena, noche de Navidad. Las historias acerca de Papá Noel también varían, así como las formas que tienen los niños, según el país, de vivir esta ansiada noche.
La figura del viejito barrigudo, de tez rosada, vestido con traje rojo, y larga barba blanca, se ha convertido en el personaje principal de las fiestas de Navidad. Pero, ¿quién es este señor a quién miles de niños de todo el mundo, escriben una carta contando como se han portado y pidiendo un regalo para la noche de Navidad?

Una historia de Papá Noel

Cuenta la historia que Nicolás nació en el siglo IV, en Mira (actual Turquía). Nacido en la cuna de familia rica y acomodada, desde su niñez, Nicolás siempre se hizo popular por su bondad y por su generosidad con los pobres. Siempre se preocupó por los demás. Pero una terrible epidemia de una enfermedad incurable dejó sin vida a su familia, haciéndolo heredero de una gran fortuna. A los 19 años de edad, Nicolás decidió entonces dedicarse al sacerdocio y invirtió su fortuna en hacer regalos a los niños pobres y huérfanos. Profesaba en un monasterio y fue nombrado posteriormente obispo, en Mira (Turquía).
El aspecto de San Nicolás de Bari era muy distinto al que se le atribuye hoy. Tenía la complexión delgada y de gran estatura, y se vestía como un sacerdote. El hecho de que lo represente siempre con una bolsa y tenga la fama de repartidor de regalos se debe a que San Nicolás supo en una ocasión que uno de sus vecinos se encontraba en bancarrota y que estaba desesperado por no tener la dote de su hija, comprometida para casarse en fecha próxima. Al conocer las dificultades de su vecino, San Nicolás dejó una bolsa con monedas de oro como un obsequio en la casa del mercader. La boda se celebró y desde entonces cobró fuerza la costumbre de intercambiar regalos en Navidad.
San Nicolás fue un santo muy popular que falleció el 6 de diciembre del año 345. En razón de que la fecha del santo se acercaba a la de la Navidad, se decidió que San Nicolás sería una figura excelente para repartir regalos y golosinas a los niños el día de Navidad. En el año 1087, los restos de San Nicolás fueron llevados a Bari (en Italia), donde se construyó una iglesia en su nombre. Se han construido muchísimos templos dedicados a este santo, desde el siglo VI. Es el santo patrón de Rusia, de Grecia, y de Turquía. También fue nombrado Patrono de los marineros porque, cuenta otra historia, estando algunos de ellos en medio de una terrible tempestad en alta mar y viéndose perdidos, comenzaron a rezar y a pedir a Dios por intervención de San Nicolás. Las aguas se calmaron enseguida. En el siglo XII la tradición católica de San Nicolás creció por Europa, y hacia el siglo XVII emigrantes holandeses llevaron la costumbre a Estados Unidos, donde se suele dejar galletas o pasteles caseros y un vaso de leche a Santa Claus. Por cierto, el nombre Santa Claus se creó a raíz del nombre del santo en alemán, San Nikolaus.

Santa Claus

Aunque la leyenda de Papá Noel sea antigua y compleja, y proceda en gran parte de San Nicolás, la imagen familiar de Santa Claus, con el trineo, los renos, y las bolsas con regalos es una invención estadounidense. Hasta que el escritor inglés Clement Moore lo imaginó en un trineo llevado por ocho renos, Papá Noel repartía sus regalos a pie o montado en un caballo. A los norteamericanos también se responsabilizan por la imagen de Papá Noel. En 1931 una marca de gaseosas encargó al caricaturista Thomas Nast que dibujara un Papá Noel para su campaña navideña. La imagen del Papá Noel vestido de rojo, con cinturón y botas negras, se quedó en el imaginario popular y jamás ha sido cambiada, aunque San Nicolás haya vestido a Papá Noel de verde.
Hoy día la historia se difiere bastante. Santa Claus vive en el polo norte donde mantiene un taller con duendes que le ayudan a fabricar los juguetes solicitados por los niños de todo el mundo. Además se mueve a través de un trineo llevado por al menos 9 renos: Rudolph, Donner, Blitcher, Cometa, Cupido, Brillante, Danzante, Centella y Zorro. Y que deja los regalos al pie del árbol de Navidad.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Niko, el reno que quería volar



SINOPSIS:

El pequeño Nico es hijo de uno de los renos que tiran del trineo de Papá Noel. Desea con todas sus fuerzas volar y conocer a su padre. Por eso decide ir en su busca. En su aventura lo acompañan Julius, una ardilla voladora y Wilma, una descarada comadreja que los guiará hasta las montañas de Papá Noel.

También se encontrarán con una manada de lobos que tienen un plan terrible: comerse a Papá Noel y sus renos y terminar así con la Navidad.

Nico tendrá que demostrar su coraje para evitar que esto ocurra y poder cumplir su sueño.


Esta película fue creada el año pasado, pero se estrena en España el 23 de diciembre y es, sin ninguna duda, una buena opción para ver con los más peques del hogar.

Duración aproximada: 75 min.

domingo, 20 de diciembre de 2009

FÁBULA

El león y el ratón




Unos ratoncitos, jugando sin cuidado en un prado, despertaron a un león que dormía plácidamente al pie de un árbol. La fiera, levantándose de pronto, atrapó entre sus garras al más atrevido de la pandilla.


El ratoncillo, preso de terror, prometió al león que si le perdonaba la vida la emplearía en servirlo; y aunque esta promesa lo hizo reír, el león terminó por soltarlo.

Tiempo después, la fiera cayó en las redes que un cazador le había tendido y como, a pesar de su fuerza, no podía librarse, atronó la selva con sus furiosos rugidos. El ratoncillo, al oírlo, acudió presuroso y rompió las redes con sus afilados dientes. De esta manera el pequeño exprisionero cumplió su promesa, y salvó la vida del rey de los animales. El león meditó seriamente en el favor que acababa de recibir y prometió ser en adelante más generoso.


MORALEJA:

En los cambios de fortuna, los poderosos necesitan la ayuda de los débiles.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Adivinanzas infantiles





Descubre plantas, animales y cosas.





Dos pinzas tengo,
hacia atrás camino,
de mar o de río
en el agua vivo.



(cangrejo)















Tengo alas y pico
y hablo y hablo
sin saber lo que digo.
(el loro)











Bonita planta
con una flor
que gira gira
buscando el sol.

(el girasol)





















Cuando sale el sol comienza
a cantar con estridencia.
¿Quién es ese caballero
que alborota el gallinero?
(el gallo)
























Locomotora no soy
mas con vapor voy
y dejo muy alisado
si me pasan con cuidado

(la plancha)














Cuatro patas tiene,
así como asiento,
de ella me lebanto
y en ella me siento.
(la silla)











Tengo agujas
y no sé coser,
tengo números
y no sé leer.

(el reloj)

Cursiva






jueves, 17 de diciembre de 2009

Taller infantil

Taller infantil "En torno a las exposiciones".


Este taller se estructura en dos partes:

La primera es una visita activa a la exposición, donde los participantes aprenden a mirar con atención, reflexionan sobre lo que ven, utilizan su imaginación y su capacidad para relacionar ideas, y donde se familiarizan con el lenguaje del arte contemporáneo y el ambiente de una sala de exposiciones.
La segunda parte es el taller propiamente dicho, donde a través de varias actividades y distintas formas de expresión se ponen en práctica el pensamiento crítico, la iniciativa y la creatividad.
Dirigido a niños de 5 a 9 años.


El taller es gratis y se realizará en el Centro Social y Cultural la Casa Encendida (Madrid).


Fechas y horario:

Días 19, 20, 26 y 27 de diciembre a las 11:00 horas.

lunes, 14 de diciembre de 2009

ALVIN Y LAS ARDILLAS 2




Está a punto de llegar a los cines españoles la segunda parte de las aventuras cinematográficas de ‘Alvin y las Ardillas’, en concreto, está previsto el estreno para el 25 de Diciembre de 2009.



En esta nueva película, tenemos más ardillas, pero chicas, que los volverán “locos”…





Aquí os dejo un enlace para que veais un pequeño adelanto.


http://www.youtube.com/watch?v=FNktVZ6MCuc

sábado, 12 de diciembre de 2009

Títeres!!!

Hola chicos, estaba buscando obras de teatro y me he encontrado con una de títeres. Aquí os la dejo por si os interesa.





Pulgarcito




Fecha de inicio y fin:


Lun 28/12/2009 - Lun 28/12/2009





Pases y horarios:18.00



Comentario:


En la cabaña de los leñadores se avecinan dificultades: una enfermedad impide al padre ir a trabajar. En esta adaptación de Artello, Pulgarcito, el más pequeño de los niños, advierte la amenaza y es capaz de convencer a sus hermanos de que pueden ayudar a sus padres, aunque para eso tengan que entrar solos en el bosque.



Lugar: Centro Cultural Antonio Llorente


Dirección: Plaza de España 4

jueves, 10 de diciembre de 2009

El gigante egoísta



Cada tarde, a la salida de la escuela, los niños se iban a jugar al jardín del Gigante. Era un jardín amplio y hermoso, con arbustos de flores y cubierto de césped verde y suave. Los pájaros se apoyaban en el ramaje de los árboles, y cantaban con tanta dulzura, que los niños dejaban de jugar para escuchar sus trinos.Los niños eran felices allí.


Pero un día el Gigante regresó. Había ido a visitar su amigo el Ogro de Comish, y se había quedado con él durante los últimos siete años. Durante ese tiempo ya se habían dicho todo lo que se tenían que decir, pues su conversación era limitada, y el Gigante sintió el deseo de volver a su mansión. Al llegar, lo primero que vio fue a los niños jugando en el jardín.


Furioso, el Gigante les dijo con voz retumbante:

- ¿Qué hacen aquí?

Los niños escaparon corriendo en desbandada.

Y continuó el Gigante:

- Este jardín es mío. Es mí jardín propio. Todo el mundo debe entender eso, y no dejaré que nadie se meta a jugar aquí.

Enseguida, puso un cartel que decía:

"ENTRADA ESTRICTAMENTE PROHIBIDA BAJO LAS PENAS CONSIGUIENTES"

Era un Gigante egoísta.

Los niños se quedaron sin tener donde jugar. Intentaron jugar en otros lugares, pero no les gustó. Y al pasaren cerca del jardín del Gigante, pensaban en cómo habían sido felices allí.


Cuando la primavera volvió, toda la ciudad se pobló de pájaros y flores. Sin embargo, en el jardín del Gigante Egoísta seguía el invierno. Como no había niños, los pájaros no cantaban, y los árboles no florecían. Sólo una vez una lindísima flor se asomó entre la hierba, pero apenas vio el cartel, se sintió tan triste por los niños que volvió a meterse bajo tierra. Los únicos que allí se sentían a gusto eran la Nieve y la Escarcha que, observando que la primavera se había olvidado de aquel jardín, estaban dispuestos a quedar allí todo el resto del año.

La Nieve cubrió la tierra con su gran manto blanco, y la Escarcha cubrió de plata los árboles. Invitaron a su triste amigo el Viento del Norte para que pasara con ellos el invierno. Y el Viento del Norte invitó a su amigo granizo, que también se unió a ellos.


Mientras tanto, el Gigante Egoísta, al asomarse a la ventana de su casa, vio que su jardín todavía estaba cubierto de gris y blanco. Y pensó:

- No entiendo por qué la primavera se demora tanto en llegar aquí. Espero que pronto cambie el tiempo.

Pero la primavera no llegó nunca, ni tampoco el verano. El otoño dio frutos dorados en todos los jardines, pero al jardín del Gigante no le dio ninguno.

Los frutales decían:

- Es un gigante demasiado egoísta.

De esta manera, el jardín del Gigante quedó para siempre sumido en el invierno, y el viento del Norte, el Granizo, la Escarcha, y la Nieve bailoteaban lamentablemente entre los árboles.


Una mañana, el Gigante estaba todavía en la cama cuando oyó que una música muy hermosa llegaba desde afuera. Sonaba tan dulce en sus oídos, que pensó que tenía que ser el rey de los elfos que pasaba por allí. En realidad, era sólo un jilguerito que estaba cantando frente a su ventada, pero hacía tanto tiempo que el Gigante no escuchaba cantar ni un pájaro en su jardín, que le pareció escuchar la música más bella del mundo. Entonces el Granizo detuvo su danza, y el Viento del Norte dejó de rugir, y un perfume delicioso penetró por entre las persianas abiertas.

- ¡Qué bueno! Parece que al fin llegó la primavera - dijo el Gigante, y saltó de la cama para correr a la ventana.

¿Y qué es lo que vio?


Ante sus ojos había un espectáculo maravilloso. Los niños habían entrado al jardín a través de una brecha del muro, y se habían trepado a los árboles. En cada árbol había un niño, y los árboles estaban tan felices que se habían cubierto de flores. Los pájaros revoloteaban cantando alrededor de ellos. Era realmente un espectáculo muy bello.

Sólo era invierno en un rincón. Era el rincón más apartado del jardín, y en él se encontraba un niñito. Pero era tan pequeñín que no lograba alcanzar a las ramas del árbol, y el niño daba vueltas alrededor del viejo tronco llorando amargamente. El pobre árbol estaba todavía cubierto de escarcha y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía sobre él.


El Gigante sintió que el corazón se le derretía.

- ¡Cómo he sido egoísta! - exclamó-Ahora sé por qué la primavera no quería venir hasta aquí. Subiré a ese pobre niñito al árbol y después voy a botar el muro. Desde hoy mi jardín será para siempre un lugar de juegos para los niños. El Gigante estaba de veras arrepentido por lo que había hecho.

Bajó entonces la escalera, abrió cautelosamente la puerta de la casa, y entró en el jardín. Pero en cuanto lo vieron los niños se aterrorizaron, salieron a escape, y en el jardín volvió a ser invierno otra vez. Sólo el niño pequeñín del rincón no escapó porque tenía los ojos tan llenos de lágrimas que no vio venir al Gigante. El Gigante se le acercó por detrás, lo tomó gentilmente entre sus manos, y lo subió al árbol. Y el árbol floreció de repente, y los pájaros vinieron a cantar, y el niño abrazó el cuello del Gigante y lo besó. Los otros niños, cuando vieron que el Gigante no era malo, volvieron corriendo. Con ellos la primavera regresó al jardín.

Y les dijo el Gigante:

- De ahora en adelante, el jardín será vuestro.

Y tomando un hacha, echó abajo el muro.


Al mediodía, cuando la gente se dirigía al mercado, todos pudieron ver al Gigante jugando con los niños. Estuvieron jugando allí todo el día, y al llegar la noche los niños fueron a despedirse del Gigante.

- Pero ¿dónde está el más pequeño? - Preguntó el Gigante-, ¿ese niño que subí al árbol del rincón?

El Gigante lo quería más que a los otros, porque el pequeño le había dado un beso.

- No lo sabemos -respondieron los niños-, se marchó solito.

- Díganle que vuelva mañana - dijo el Gigante.

Pero los niños contestaron que no sabían donde vivía, y que nunca lo habían visto antes. Y el Gigante se quedó muy triste.

Todas las tardes al salir de la escuela los niños iban a jugar con el Gigante. Pero no volvieron a ver el niño pequeñito. El Gigante lo echaba de menos.


Fueron pasando los años, y el Gigante se puso viejo y sus fuerzas se debilitaron. Ya no podía jugar. Pero, sentado en un enorme sillón, miraba jugar a los niños y admiraba su jardín.

-Tengo flores hermosas - se decía-, pero los niños son lo más hermoso de todo.


Una mañana de invierno, miró por la ventada mientras se vestía. Ya no odiaba el invierno pues sabía que el invierno era simplemente la primavera dormida, y que las flores estaban descansando.

Sin embargo, de pronto se restregó los ojos, maravillado, y miró, miró…

En el rincón más lejano del jardín había un árbol cubierto de flores blancas. Todas sus ramas eran doradas, y de ellas colgaban frutos de plata. Debajo del árbol estaba parado el pequeñito a quien tanto había echado de menos.

Lleno de alegría el Gigante se acercó al niño y notó que él tenía heridas de claros en las manos y en los pies. Preocupado, y a gritos, el Gigante le preguntó quién se había atrevido a hacerle daño. Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:

- ¡No! Estas son las heridas del Amor.

- ¿Quién eres tú, mi pequeño niñito? - preguntó el Gigante, y un extraño temor lo invadió, y cayó de rodillas ante el pequeño.

Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:

- Una vez tú me dejaste jugar en tu jardín; hoy jugarás conmigo en el jardín mío, que es el Paraíso.

Y cuando los niños llegaron esa tarde, encontraron al Gigante muerto debajo del árbol.

Parecía dormir, y estaba entero cubierto de flores blancas.



FIN

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Aprender con poesías infantiles

EL ASEO


"Mi cuerpo yo cuido

con mucho interés

mi cara me lavo

y lavo mis pies.

Me baño y me ducho¡

mejor al revés!

Me ducho y me baño

me peino después.

Cepillo mis dientes

después de comer

y siempre mis manos

limpias y aseadas

procuro tener"

PARA CRUZAR LA CALLE

NO CRUCÉIS ATOLONDRADOS,
MIRAD BIEN A LOS LADOS.
SI SE ESCAPA LA PELOTA
PÁRATE EN SECO. ¡NO CRUCES!
TE PUEDES CAER DE BRUCES,
Y EN LA SELVA DEL ASFALTO
LOS TIGRES SON AUTOBUSES
Y LOS LEONES AUTOS.



LA NOCHE Y EL DÍA


CUANDO ES DE DÍA,
BRILLA MUCHO EL SOL
TODO LO ALUMBRA
Y NOS DA CALOR.
LUEGO, POCO A POCO,
SE VA ESCONDIENDO
Y CUANDO ES MUY TARDE,
SE QUEDA DURMIENDO.
ENTONCES LA LUNA
CUMPLE SU DESEO,
LLAMA A LAS ESTRELLAS
Y SE VAN DE PASEO.


MI CUERPO

CON LAS PIERNAS DOY SALTOS,
CON MIS BRAZOS MANOTEO,
CON LA NARIZ HUELO LAS FLORES
Y CON LOS OJOS, LOS COLORES VEO.
MI BOQUITA ME SIRVE
PARA COMER Y BESAR,
CUANDO LLEGO DEL COLE,
A PAPÁ Y A MAMÁ.


LOS SENTIDOS


MIRO HACIA ARRIBA Y VEO
EL CIELO DE MIL COLORES,
SALGO A LA CALLE Y HUELO
LA FRAGANCIA DE LAS FLORES.
MIS OREJITAS ME SIRVEN
PARA OIR LOS PÁJAROS CANTAR
Y CON LAS MANOS YO PUEDO
A MI MAMÁ ABRAZAR.
ADEMÁS TENGO LA BOCA
CON LA QUE VOY A SABOREAR
LA FRUTA QUE MI ABUELITA
ME DARÁ DE MERENDAR.

martes, 8 de diciembre de 2009

Los libros infantiles no conocen la crisis

Buscando por internet, he encontrado este artículo sobre las ventas de libros infantiles y juveniles. Aquí os lo dejo por si os interesa.

El pasado mes de mayo Ediciones SM publicó su Anuario sobre el libro infantil y juvenil 2009, en el que se refleja que las ventas de la literatura infantil y juvenil crecieron un 11,5% en 2008 (cuando el resto del sector sólo ha crecido un 3,2%), y representa ya el 11% del sector del libro. Facturó el pasado año un total de 330 millones de euros, con lo que creció un 13,9% en valor de ventas.

Según los datos del Anuario sobre el libro infantil y juveil 2009 de SM, los lectores más frecuentes son los de la franja de 10 a 13 años, en la que el 74,1% afirma hacerlo diariamente. Las niñas, como suele ser habitual, leen más que los niños. Además, en cuanto a géneros también hay diferencias: los niños prefieren las aventuras o la ciencia ficción y las niñas, el romanticismo. También existen divergencias de géneros en cuanto a la edad: los jóvenes de 13 a 24 años prefieren las aventuras, el misterio, la fantasía o la ciencia ficción, aunque también hay una predominancia de las novelas románticas en este sector frente a los adultos (no olvidemos la existencia de grandes fenómenos de masas como las novelas románticas de la saga Crepúsculo).

La fantasía como tabla de salvación

Así las cosas, parece ser que lo que se suele decir sobre que los niños no leen o leen cada vez menos quizás no sea verdad. Pero, ¿cuáles son las causas? Posiblemente se trata de una combinación de factores diferentes. La lectura obligatoria, impuesta en colegios e institutos, tiene su peso, así como la influencia de los padres (el 53,1% apuntan como principal motivación para adquirir un libro el consejo de amigos y profesores). Sin embargo, parece que la cosa se queda en un mero “consejo”, puesto que las lecturas obligatorias sólo constituyen un 17,5% del total. Este anuario atribuye más bien la bonanza de este sector al “fenómeno best-seller”, apoyado sobre todo en la literatura fantástica.

Algunos predijeron que el fin de la saga Harry Potter supondría un bajón en la literatura juvenil, sin embargo, parece que en realidad lo que ha hecho ha sido dar la pista al mercado de por dónde encaminarse. La literatura fantástica ahora no se centra sólo en la franja de 12 a 18 años, sino que se amplía tanto por arriba como por abajo. Esto ha supuesto el auge (o relanzamiento) de autores como Laura Gallego, Cornelia Funke o Jordi Sierra i Fabra (con obras como La Trilogía de las Tierras), por no hablar de Crepúsculo, un fenómeno en todos los países y franjas de edad.

Es más, el anuario manifiesta que este género no ha tocado techo ni, mucho menos, entrado en recesión. De hecho, todas las editoriales han sacado obras de corte fantástico. También se apuesta por fantasía para los más pequeños. Entre las propuestas que triunfan están Kika Superbruja, de Knister o Gerónimo Stilton, el ratón periodista creado, al parecer, por Elisabetta Dami (no está todo claro, porque firma como Gerónimo Stilton, es el ratón el que va a las firmas de libros y es su biografía la que aparece en las solapas de los libros).No se sabe cómo irá evolucionando el mercado de los libros, pero estos últimos datos publicados nos permiten crearnos una cierta esperanza al respecto, ya que podría ser que la literatura infantil y juvenil se fortaleciese y, sobre todo, que esta generación que empieza con elevados índices de lectura no abandonase este hábito con el tiempo. Pero sobre esto es muy difícil hacer predicciones, es inútil elucubrar, ya que, al final, sólo el tiempo nos dará la respuesta.










lunes, 7 de diciembre de 2009

Manualidades navideñas

Un muñeco de nieve

Material necesario:



- Cartón ondulado blanco o cartulina blanca dura
- Cartón ondulado o cartulina dura de otro color(para los zapatos)
- 4 botones pequeños
- 2 ojos móviles
- Fieltro rojo (para el gorro y la bufanda)
- Un trozo de tela
- Un trozo de lazo fino
- Un palito
- Unas ramitas de seto
- Pegamento
- Tijeras


Pasos:

Dibujar unas plantillas de cartón fino con el cuerpo, las piernas, la cabeza y los zapatos del hombre de nieve, y con la ayuda de las plantillas, pasarlo al cartón ondulado como se puede observar en la foto.









Enseguida, recortar lo dibujado. Pegar los zapatos a las piernas. Cortar del trozo de tela tres tiras de 3cm y 1'5 de ancho. Utilizar una de estas tiras, y pegarla entre la cabeza y el tronco y las otras dos pegar entre el tronco y las piernas.







Cortar dos cuadraditos de tela y pegar con unos botones encima en la barriga.Cortar dos cuadraditos un poco más pequeños y pegarlos encima de los zapatos, pegar un lacito encima del cuadradito de tela y luego un botón.




Pegar los ojos móviles y la nariz (un circulito de fieltro).








Hacer con el fieltro un gorro y una bufanda. Pegar el gorrito a la cabeza del hombre de nieve.






Hacer con las ramitas de seto y el palito una pequeña escoba. Pegar la escoba a la mano, colocar la bufanda...Y ya está listo este Hombre de nieve




domingo, 6 de diciembre de 2009

Canciones infantiles de siempre

El patio de mi casa
El patio de mi casa
no es particular,
cuando llueve se moja
como los demás.

Agáchate
y vuélvete a agachar,
que las agachaditas
no saben bailar.

H, I, J, K, L , M, N, A,
que si tú no me quieres,
otro amante me querrá.
Chocolate, molinillo
corre, corre, que te pillo.

A estirar, a estirar,
que el demonio va a pasar.
Tengo una muñeca vestida de azul
Tengo una muñeca
vestida de azul
con su camisita
y su canesú.

La saqué a paseo,
se me constipó,
la tengo en la cama
con mucho dolor.

Esta mañanita
me dijo el doctor
que le dé jarabe
con un tenedor.

Dos y dos son cuatro,
cuatro y dos son seis,
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis;

y ocho veinticuatro
y ocho treinta y dos,
a mi mamaíta
me arrodillo yo.
CANCIONES DE EXCURSIÓN

Ahora que vamos deprisa,
ahora que vamos deprisa,
vamos a contar verdades, tralará,
vamos a contar verdades.
Matemáticas es un rollo
y Lenguaje rollo y medio, tralará
y Lenguaje rollo y medio.
En Gimnasia nos matamos,
en Religión resucitamos,
en Sociales nos dormimos
y en Dibujo despertamos.

*

Ahora que vamos despacio,
ahora que vamos despacio,
vamos a contar mentiras, tralará,
vamos a contar mentiras.
Por el mar corren las liebres,
por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas, tralará,
por el monte las sardinas.
Salí de mi campamento,
salí de mi campamento,
con hambre de tres semanas, tralará,
con hambre de tres semanas.
Me encontré con un ciruelo,
me encontré con un ciruelo,
cargadito de manzanas, tralará,
cargadito de manzanas;
empecé a tirarle piedras,
empecé a tirarle piedras,
y caían avellanas, tralará,
y caían avellanas.
Con el ruido de las nueces,
con el ruido de las nueces,
salió el amo del peral, tralará,
salió el amo del peral.
—Chiquillo, no tires piedras,
chiquillo, no tires piedras,
que no es mío el melonar, tralará,
que no es mío el melonar,
que es de una pobre señora,
que es de una pobre señora
que vive en El Escorial, tralará,
que vive en El Escorial.
Al pasar la barca
Al pasar la barca
me dijo el barquero:
—Las niñas bonitas
no pagan dinero.

—Yo no soy bonita
ni lo quiero ser.
Al pasar la barca
le dije otra vez.
El cocherito leré
El cocherito leré
me dijo anoche leré
que si quería leré
montar en coche leré,
y yo le dije leré:
«no quiero coche, leré,
que me mareo leré
montando en coche».

Lluvia de albóndigas

El aspirante a inventor Flint Lockwood es un genio con pocas habilidades sociales que se esconde detrás de algunos de los artilugios más extraños jamás creados. Sin embargo, a pesar de sus inventos, desde zapatos en aerosol a un traductor de pensamientos de mono, ha sufrido fracasos espectaculares que han causado problemas en su pequeña ciudad; así que Flint está decidido a inventar algo que haga feliz a la gente. Cuando la última máquina de Flint, diseñada para convertir el agua en comida, accidentalmente destruye la plaza de la ciudad y se eleva hasta las nubes, él está seguro de que su carrera como inventor está acabada. Hasta que ocurre algo increíble: hamburguesas con queso empiezan a llover del cielo. ¡Su máquina funciona! La comida climática es un éxito instantáneo, y Flint rápidamente entabla amistad con Sam Sparks, la chica del tiempo que llega al pueblo para cubrir lo que ella llama “el mayor fenómeno meteorológico de la historia”. Pero cuando la gente comienza con gula a pedir más y más comida, la máquina empieza a comportarse de manera errática y lanza tornados de espaguetis y albóndigas gigantes. Con el pueblo a punto de ser enterrado bajo montañas de nubes de azúcar y un mar de sandías, está en manos de Flint y Sam, con la combinación de sus conocimientos, apagar la máquina y hacer que todo vuelva a la normalidad.

Basada en la novela infantil de Judi Barrett y Ron Barrett.

Es el último estreno de cine infantil. Se estrenó el pasado 4 de diciembre y tiene pinta de ser muy entretenida.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Nuevos libros de Peca y Lino




Los simpáticos Peca y Lino, vuelven de cara a la navidad con dos nuevos libros. Ahora con una novedad, pues Peca y Lino protagonizan dos historias rimadas para los más pequeños (de 1 a 4 años). Además, incluyen un muñeco de Peca o Lino.
Los títulos son “Los amigos de Peca” y “El viaje de Lino”.
En el primero, nos situamos en la granja, donde encontramos al gallo Amador afónico, y Peca tiene que ayudarle. En “El viaje de Lino”, el protagonista va a visitar a su amigo el león Alejo y corre mil aventuras.
Los dos son cuentos escritos en rima para que el niño descubra los animales, más cercanos en la granja, más exóticos en la sabana africana. Una oportunidad de aprender con sus personajes favoritos, o de conocerlos. Además, la rima hará que enseguida se familiaricen con la historia hasta poder repetirla ellos… Y por supuesto está el aliciente de poder jugar con los muñecos de Peca y Lino que acompañan al libro.
Los nuevos libros protagonizados por Peca y Lino tienen 10 páginas, están publicados por Ediciones SM y cuestan 15’95 euros.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Cómo elegir la actividad extraescolar de los niños

Buscando en internet, he encontrado este pequeño artículo sobre las actividades extraescolares de los niños. Aquí os la dejo por si os interesa.

Teatro, pintura, patinaje, tenis, idiomas, ballet… ¿A qué actividad apuntamos nuestro hijo? La oferta de actividades extraescolares es cada día más variada, y elegir la más adecuada para nuestros hijos resulta cada vez más difícil. Hoy en día, las escuelas nos facilitan la elección. Muchas ya ofrecen una gran gama de actividades a la salida del cole, orientadas a los más pequeños, evitando así los molestos e incómodos desplazamientos.

Es muy importante que los padres sepan claramente el por qué están apuntando a su hijo a una actividad extraescolar. Es necesario que se pregunten si existe esta necesidad, si el niño está preparado o interesado, o si es apenas una forma de ocupar el tiempo de su hijo al salir de clase.
Muchos padres creen que las actividades fuera de clase ayudarán a su hijo a relacionarse mejor y a conocer nuevos compañeros, es decir, a sociabilizarse. Sin embargo, algunos psicólogos advierten que esta actividad no debe ser concebida como una obligación para los niños. Ellos también necesitan tiempo libre para estar en familia, con sus padres, o hermanos, también para jugar o no hacer nada. El niño que no está apuntado a actividades extraescolares no estará perdiendo el tiempo ni la oportunidad de prepararse para el futuro. Los niños tienen el derecho de decidir en qué empleará su tiempo libre.

Recomendaciones para elegir una actividad extraescolar

Antes de apuntar a tu hijo en alguna , sería conveniente que consideraras algunas recomendaciones:
- Motiva a tu hijo a que practique alguna actividad, y no le obligues ni le impongas tus gustos
- Propóngale a que haga una clase de lo que ha elegido para saber si le gusta
- Considera la edad, los gustos, el carácter y las habilidades de tu hijo, antes de elegir la actividad.
- Antes de los 6 años de edad, los niños deberían desarrollar actividades que no exijan normas. En estos casos es aconsejable que hagan dibujo, pintura, danza, etc.
- No utiliza esas actividades como una forma de premiar o castigar a tu hijo.
- A partir de los 6 años es aconsejable que valores los gustos de tu hijo, así como su capacidad y aptitud.
- Tras el inicio de la actividad elegida, espera un tiempo para saber si realmente le gusta a tu hijo.
- En algunos casos que los padres practican algún deporte o afición, puede que el niño se vea estimulado a imitarlos.
- En el caso de que observes que tu hijo no duerme bien, se muestra cansado, y que pone excusas para no acudir a la actividad, puede que tu hijo esté sobreocupado. En este caso, no insistas para que él siga con la actividad. Cuando crezca un poquito más podrá asumir más responsabilidades y aficiones.
- Es importante que el niño acuda a la actividad, con ilusión y voluntad
- No apuntes a tu hijo a muchas más actividades de lo que él está preparado para desarrollar. Puede terminar agotado.
- El deporte es un buen canal para relacionarse con los demás y mejorar el físico y la coordinación de los niños.
- Las actividades artísticas sirven para que los niños aprendan a superarse y a arriesgarse

La actividad conciliada al carácter de los niños

Ni todos los niños poseen el mismo carácter, gustos, e ilusiones. Sin embargo, las actividades extraescolares pueden ayudarles a que superen algunos problemas. Por ejemplo, si un niño tiene problemas para relacionarse, anímale a que practique actividades de grupo.

Apúntale en algún deporte de equipo como el baloncesto, fútbol, voleibol, entre otros. Para los niños más nerviosos, una actividad que les obliguen a dominarse, sería más aconsejable. Motívale a que haga judo, natación, ajedrez, etc. Si tu hijo es algo perezoso, elija actividades más solitarias como el tenis, el patinaje, la pintura, o tocar algún instrumento musical. Si el niño es tímido, el teatro así como el ballet y los coros, le servirá de mucha ayuda.

Poesías de Gloria Fuertes















Doce cerditos

Doce cerditos
Ocho tetitas
tiene mi cerda,
ocho tetitas
y orgullosa de ellas.
Doce lechoncitos
tuvo mi cerda,
ocho están gorditos
y los otros dan pena.
Cuatro biberones
para los lechones
prepara la abuela,
los cría uno a uno
con santa paciencia,
con mucho cariño,
con leche de oveja.
Los cuatro cerditos
no pueden crecer
(biberón de ovejano
les sienta bien).
En vez de gruñir
sólo dicen ¡beee!





La gallinita
La gallinita,en el gallinero,
dice a su amiga
-Cuánto te quiero.
Gallinita rubia
llorará luego,ahora canta:
-Aqui te espero..."Aqui te espero,
poniendo un huevos",
me dio la tos
y puse dos.
Pensé en mi ama,¡qué pobre es!
Me dio penita...
¡y puse tres!
Como tardaste,
esperé un rato
poniendo huevos,
¡y puse cuatro!
Mi ama me vende
a doña Luz.
¡Yo con arroz!
¡qué ingratitud!




La oveja
La oveja
La oveja bala,
(a base de balidos
las ovejas se comunica
con sus vecinos).
La oveja es torpe,
sólo se sabe una letrala be.
Me dice:
-Be, Be, Be.
(Me voy)









La pata mete la pata
La pata desplumada,
cua, cua, cua,
como es patosa,
cua, cua, cua,
ha metido la pata,
cua, cua, cua,
en una poza.
-¡Grua!, ¡grua!, ¡grua!
En la poza había un Cerdito
vivito y guarreando,
con el barro de la poza,
el cerdito jugando.
El cerdito le dijo:
-Saca la pata,pata hermosa.
Y la pata paterale dio una rosa.
Por la granja pasean
comiendo higos.
¡El cerdito y la pata
se han hecho amigos!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Un tesoro difícil de encontrar

“Sombría” era el nombre de una isla perdida en medio del océano y en la que sólo vivían piratas, buscadores de tesoros y sus familias.
Jack era el más joven de tres hermanos. Su padre y su abuelo eran conocidos por ser los mayores cazadores de tesoros de toda la isla y de toda la historia.
Su hermano mayor jamás disfrutó de salir a buscar joyas o metales preciosos. Sin embargo, amaba dar hermosas formas a troncos y cocos. Se había convertido así en el artesano más buscado de todo el territorio.
El hermano del medio, Jim, había heredado de su padre y su abuelo el talento para encontrar los más escondidos y valiosos tesoros por inalcanzables que parecieren.
En cambio, Jack vagaba por la isla y por la vida sin haber descubierto aún su talento especial. No disfrutaba de navegar por alta mar, ni de tallar madera, ni perseguir tesoro alguno. No era bueno con la palabra y torpe en sus movimientos.
Daba la impresión que de todas las habilidades que podía tener una persona, Jack no contaba con ninguna. Muchos pensaban así, incluso el mismo Jack.
Era una mala costumbre de la isla hacer alarde de los dones o talentos que se tenían. Los hombres parecían que eran más hombres si se jactaban de aquello que hacían mejor que otros. Sabido es que todos nacemos con algún don o más de uno tal vez, lo que ocurre es que a veces, no lo sabemos buscar y por ende, no lo encontramos.
Este era el caso de Jack. El muchacho estaba convencido que no servía para nada, que era una persona común, tan común como un caracol, un alga, un grano de arena.
El abuelo de Jack tenía una especial predilección por él y era muy consciente de la tristeza y preocupación del muchacho. Había esperado pacientemente a que Jack descubriera su talento, pero su tiempo se estaba acabando y su nieto parecía no poder encontrarlo.
Una tarde, el anciano llamó al muchacho y con todo el amor que sentía por él, lo tomó de las manos y mostrándole un punto fijo en el mar le dijo:
– Mira Jack, dicen que allá lejos en el océano, donde el sol se pierde y ningún ave llega, hay una isla a la cual ningún pirata pudo llegar jamás. Dicen también que en esa isla, hay escondido un gran tesoro, el más grande que jamás se haya visto. Oí que se trata de un cofre dorado y más brillante que el sol mismo. Tiene incrustaciones de los más rojos rubíes, está completamente labrado y lleva grabadas dos letras “t”.
El joven no entendía para qué su abuelo le contaba acerca de esa isla inalcanzable y ese tesoro aún más difícil de obtener.
– ¿Si nadie fue capaz de llegar, cómo es que sabes tan en detalle cómo es el cofre que contiene el tesoro? – Preguntó Jack.
– Lo se y eso es lo que importa. Ese tesoro es tuyo Jack, ve por él.
– Sabes que no soy bueno buscando tesoros, no soy valiente, ni aguerrido, no me importa el dinero, ni las joyas. No es eso lo que necesito encontrar abuelo – Contestó Jack con la cabeza gacha y la mirada perdida.
– Se perfectamente qué es lo que necesitas, hazme caso, tal vez éste sea el último pedido que pueda hacerte. Inténtalo, nada pierdes.
Las palabras del anciano conmovieron al joven. Seguía sin entender por qué su abuelo le pedía algo que sabía que no estaba en sus manos hacer. Sin embargo, era tanto el amor que sentía por su abuelo, que emprendió el viaje.
No quiso decir a nadie dónde iba. No confiaba en el éxito de su viaje y de ese modo, nadie podría criticarle nada.
Subió a una pequeña embarcación, simple y austera. No llevaba muchas provisiones, tal vez pensando en que pronto regresaría y con las manos vacías.
No divisaba la isla, pero recordaba dónde le había señalado su abuelo. Al cabo de tres horas de remar intensamente, divisó con terror la presencia de tiburones. Primero fue uno, luego dos, luego dejó de contar. Los hambrientos animales, sedientos de sangre rodearon el bote por completo.
Jack no sabía que hacer, sabía que el miedo podía ser percibido y que debía enfrentar en forma valiente semejante peligro.
Como si alguien le susurrara al oído qué era lo que debía hacer y sin saber el por qué, comenzó a cantar. Sonó extraña su voz, hasta para él mismo. Era dulce, afinada, melodiosa, tersa. Siguió cantando sin siquiera saber para qué y por qué lo estaba haciendo.
No parecía que quien cantaba era un joven, más bien parecía un ángel entonando la más dulce de las melodías.
Como hipnotizados por el candor de la música, los tiburones –en primera instancia- se quedaron quietos, y luego, uno a uno, se fueron retirando.
Jack quedó turbado, no entendía ni por qué se había puesto a cantar y aún menos que su voz y su entonación fuesen tan dulces y hermosas.
Por un momento pensó que había sido su canción la que había aplacado la voracidad de los tiburones, luego se dijo que era una idea tonta y prosiguió su viaje.
Jack no tenía verdadero interés en el esquivo tesoro que estaba yendo a buscar, pero sentía un verdadero amor por su abuelo e intuyó que por algo le había pedido que lo encuentre.
Se recostó sobre un costado del bote y se quedó dormido. Lo sobresaltó un aleteo fuerte, furioso casi.
Cuando abrió los ojos, vio dos albatros con la mirada fija en su persona. Una vez más, Jack sintió que era el plato principal de una comida.
Volvió a cantar y su voz sonó aún mejor que la primera vez. Las aves quedaron inmóviles por un momento que para Jack pareció infinito. Levantaron sus alas y como habían llegado, se fueron.
Inesperadamente y ante sus sorprendidos ojos, apareció la isla, aquella que cobijaba el tesoro tan difícil. Sabía que no podía ser otra, era tal y como la había descrito su abuelo.
Se fue acercando con su bote y al poner el primer pie en la arena sintió un fuerte pinchazo, y otro, y otro. Cientos de enormes cangrejos comenzaron a subir por sus pies y piernas y sus filosas tenazas apretaban hasta hacer sangrar al muchacho. No podía moverse, no podía escapar. Una vez más cantó, esta vez, imaginando el desenlace.
Tal y como lo había pensado, los cangrejos fueron bajando y alejándose. Las heridas dejaron de sangrar y por primera vez pudo apreciar el paisaje. Ahora era cuestión de buscar el tesoro.
No tuvo que buscar demasiado, el cofre estaba a pocos pasos de él, como esperándolo. Era exactamente igual a la descripción que tenía, era dorado, brillante como el sol mismo. Tenía incrustaciones de rubíes, estaba completamente labrado y tenía grabadas dos letras “t”.
Jack no entendía ¿por qué nadie lo había encontrado si estaba tan allí, al alcance de la mano? ¿Sería que no resultaba sencillo llegar a la isla o que ese tesoro estaba destinado para él y no para otra persona? Cuales fueren las razones, allí estaba frente a sus asombrados ojos y sus temblorosas manos.
Se acercó con paso sigiloso, como si el tesoro fuese una especie de enemigo al que habría que sorprender. No estaba cerrado, levantó la tapa con entusiasmo. Sabía que era la primera persona en dar con el tesoro y su contenido.
Para su sorpresa y desilusión, el cofre no contenía joyas, ni oro, ni brillantes, excepto un papel arrugado y roto que decía “ya has encontrado tu tesoro”.
¿Podría su abuelo haberle jugado una broma de tan mal gusto? ¿Había estado en peligro en medio del océano por un simple papel arrugado y roto?
Desconcertado y triste, tomó el cofre y emprendió el regreso.
Nadie lo esperaba, excepto su abuelo, una sonrisa extraña de dibujaba en su rostro.
– Lo lograste hijo, sabía que lo harías – dijo feliz el anciano.
– No he logrado nada abuelo, mira este cofre, es el mismo que describiste, pero no contiene nada ¿Qué lo hace tan valioso?
– ¿Qué crees que te pedí que fueras a buscar? – preguntó el abuelo.
– Ese tesoro al que nadie jamás había accedido ¡por supuesto! – contestó enojado el muchacho.
– ¿No me dijiste que no era un tesoro aquello que tanto necesitabas?
– Eso te dije y así es, por eso no comprendo porque me arriesgué tanto en buscar algo que no necesito, ni quiero y que además, no tiene valor alguno.
– Lo que no entiendes es que no te mandé a buscar un tesoro, o sí mejor dicho. Te mandé a que encontraras tu talento especial, ése que creías no tenías. Si llegaste sano y salvo a la isla fue precisamente porque tu canto prodigioso te protegió. De eso se trataba, de encontrar lo que todos llevamos dentro, cada cual el suyo. En medio de la nada, la soledad y el miedo, descubriste que podías cantar como nadie, y ese canto melodioso siempre estuvo dentro de ti, sólo era cuestión de dejarlo salir.
El anciano tomó el cofre en sus manos y continuó:

– Mira las dos letras que tiene grabadas ¿sabes lo que significan? Tu Talento. Eso te mandé a encontrar y eso encontraste y con él convivirás por el resto de tu vida.

El joven comprendió entonces lo que su abuelo había hecho por él. No le había pedido recuperar tesoros que se miden en dinero, lo había ayudado a encontrar uno de los mayores tesoros que los seres tenemos, nuestros talentos especiales. El, que creyó que no poseía ningún don especial, comprendió que siempre, de un modo o de otro, todos tenemos un talento que merece ser descubierto, como lo que realmente es: un maravilloso tesoro, a veces, difícil de encontrar.

Fin

Cuento de navidad




Como se aproximan las navidades, el pasado 13 de noviembre se estrenó en los cines españoles A Christmas Carol , la cual es una adaptación de la historia escrita por Charles Dickens en 1843.

Sinopsis
Ebenezer Scrooge (Jim Carrey) comienza las navidades haciendo uso de su habitual mezquindad, gritando a su fiel empleado (Gary Oldman) y a su alegre sobrino (Colin Firth). Pero esa misma noche los fantasmas de las Navidades Pasadas, Presentes y Futuras se presentan en su habitación para llevarle a un viaje en el que tendrá que enfrentarse a una realidad que no quiere ver. Entonces el viejo Scrooge tendrá que abrir su corazón e intentar arreglar todo el mal que ha hecho antes de que sea demasiado tarde.

La película dura unos 96 minutos y pienso que puede estar entretenida para ir a verla con los más pequeños.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

CANCIÓN DEL ESTORNUDO

En la guerra le caía
mucha nieve en la nariz,
y Mambrú se entristecía.
Atchís.
Como estaba tan resfriado
disparaba su arcabuz
y salían estornudos.
Atchús.
Los soldados se sentaron
a la sombra de un fusil
a jugar a las barajas.
Atchís.
Mientras hasta la farmacia
galopando iba Mambrú,
y el caballo estornudaba.
Atchús.
Le pusieron cataplasma
de lechuga y aserrín,
y el termómetro en la oreja.
Atchís.
Se volcó en el uniforme
el jarabe de orozuz,
cuando el boticario dijo:
Atchús.
Le escribió muy afligido
una carta al rey Pepín,
con las últimas noticias.
Atchís.
Cuando el Rey abrió la carta
la miró bien al trasluz,
y se contagió en seguida.
Atchús.
"¡Que suspendan esta guerra!"
ordenaba el rey Pepín.
Y la Reina interrumpía:
Atchís.
Se pusieron muy contentos
los soldados de Mambrú,
y también los enemigos.
Atchús.
A encontrarse con su esposa
don Mambrú volvió a París.
le dio un beso y ella dijo:
Atchís.
Es mejor la paz resfriada
que la guerra con salud.
los dos bailan la gavota.
Atchús.

Poesías sobre el colegio

En el medio del prado hay una escuela
a donde van las flores y las abejas.
En el centro del prado hay una escuela
y a ella van las rosas en Primavera.
En el recreo saltan las flores sobre la hierba
y si llueve se ponen contentas
y crecen camino de las estrellas. (Gloria Fuertes)
Soy la gatita Minifa, a, a, a,
que nunca a la escuela fue, e, e, e,
a leer yo no aprendí, i, i, i,
y al colegio vengo yo, o, o, o,
porque quiero a Minifu, u, u, u,
La escuela del fondo del mar.
¿Conoces la escuela del fondo del mar
donde los pescaditos se van a estudiar?
Todos los pescaditos ya saben sumar,
una concha más dos conchas, tres conchas serán.
Una perla más tres perlas, cuatro estrellas de cristal.
Signo de multiplicar, una rama de coral.
(Celia Viñas, frag.).
La escuela de las nubes.
Todos los días del año las nubes van a la escuela.
Una escuela así, chiquitita y todas caben en ella.
Como son muy educadas ni se enfadan ni protestan;
aunque tengan poco espacio ellas siempre están contentas.
Se colocan muy juntitas sin tocarse, y la maestra
les enseña muchas cosas: dibujar y escribir letras,
cantar bonitas canciones, recortar flores y estrellas.
Gorrioncito mío, plumitas de seda,
dile a mi mamaíta que estoy en la escuela.
Gorrioncito mío, vuela, vuela, vuela
di a mi mamaíta: ¡Que linda es la escuela! (Julia Bustos).

Juegos fáciles de interior

Adivina quien te dio.
Un niño se pone de cara a la pared con una mano extendida a la espalda.
Uno de los otros niños le da en la mano y el debe adivinar quien le ha tocado, si lo hace le reemplaza en la pared.
A esconder el pie.
Todos los jugadores se sientan con las piernas extendidas y cantan: "La gallina ponicana pone un huevo a la semana, pone uno, pone dos, pone tres, pone cuatro, pone cinco, pone seis, pone siete, pone ocho, pone nueve, pone diez, la gallina ponicana te manda esconder el pie".
El niño al que le ha tocado el último verso, cumple la orden y esconde el pie, la siguiente vez se le salta hasta que les vaya tocando a todos.
¿De quien son...?
Escondidos detrás de una manta o biombo, algunos niños van mostrando a sus compañeros partes de su cuerpo: manos, pies, alguna prenda de ropa...
Los demás deben de adivinar de quien se trata.
La llave perdida.
Se dejan unas llaves u otro objeto en cualquier lugar de la clase. Los niños deben estar fuera y cuando entran la van buscando. Se les puede ir dando pistas. El que la encuentra es el que la busca la siguiente vez. El objeto no debe estar escondido.Los demás deben de adivinar de quien se trata.
Las cuevas de los ratones.
Algunos niños están con las piernas separadas y cogidos de las manos formando un corro. Tienen los ojos vendados.
Los demás están fuera y tienen que colarse sin que lo noten los de los ojos vendados. Si lo notan deben decirlo y el ratón queda eliminado.